Colocación de Stent laríngeo en perros con parálisis laríngea: guía para veterinarios
- 22 feb
- 3 Min. de lectura
¿Qué es una parálisis laríngea canina?
La parálisis laríngea canina ocurre cuando los cartílagos aritenoides y las cuerdas vocales no abducen correctamente durante la inspiración, generando:
estridor
disnea inspiratoria
intolerancia al ejercicio
cianosis
crisis respiratorias.
En este contexto, el Stent laríngeo de silicona puede ser una alternativa mínimamente invasiva, útil tanto en urgencias como en manejo crónico o en estenosis laríngea posquirúrgica. En una serie de 7 perros, la colocación de un stent laríngeo de silicona se asoció a una mejoría sustancial de los signos clínicos respiratorios y a recuperación inmediata del flujo aéreo, con resultados variables según comorbilidades. (Paper adjunto al final de la entrada)

¿Qué es un Stent Laríngeo y por qué se usa en parálisis laríngea canina?
Un Stent laríngeo es una prótesis que se coloca en el lumen laríngeo para mantener abierta la glotis y reducir la resistencia al flujo en pacientes con parálisis laríngea, donde la abertura fisiológica está limitada por la falta de abducción de la aritenoides. En la serie clínica publicada, el Stent se describe como un dispositivo de silicona flexible de una sola pieza, capaz de sostener la apertura laríngea sin requerir una cirugía abierta.

¿Cuándo considerar un stent laríngeo en perros?
1) Crisis respiratoria aguda (urgencia)
En perros con disnea inspiratoria severa, estridor marcado o episodios de colapso/cianosis, el stent puede aportar alivio inmediato cuando se busca estabilizar al paciente o cuando la cirugía no es viable en ese momento.
2) Manejo a largo plazo cuando el propietario no desea cirugía
Muchos propietarios (especialmente en perros gerontes) prefieren una opción no invasiva. En los casos reportados, se eligió el stent por edad avanzada, comorbilidades o decisión del propietario.
3) Estenosis laríngea tras cirugía (complicación posquirúrgica)
La serie describe perros que desarrollaron estenosis por fibrosis tras procedimientos como ventriculocordectomía, con reaparición de estridor días después; el stent se utilizó para reabrir el tracto respiratorio.
Que esperar luego de colocar un Stent laríngeo
En la serie, se menciona un punto muy útil para la práctica: 2–3 horas después, ofrecer agua y observar.
Si bebe sin toser: la colocación es compatible con deglución funcional.
Si tose al beber: recomiendan ofrecer comida húmeda hasta que el Stent se “acomode” con el reflejo deglutorio.
Este protocolo simple ayuda a detectar temprano problemas como mal posicionamiento o irritación inicial.
Complicaciones tras colocar un Stent laríngeo y cómo manejarlas
Tos (esperable)
Se describe tos leve–moderada como un efecto esperado por “cuerpo extraño” laríngeo
Secreciones y halitosis
Puede haber secreción adherida y halitosis. En un caso, realizaron “higiene” del stent con retirada, limpieza y recolocación bajo sedación, observando reacción inflamatoria mucosa moderada.
Migración
La migración es posible. En la serie, se reporta migración oral temprana (primeras horas) en un caso, con reemplazo posterior. Si migra, suele reaparecer el estridor y la radiografía ayuda a localizarlo. Aún así, el diseño del Stent de silicona asegura que la migración sea un hecho poco usual.
El Stent laríngeo de silicona es una herramienta valiosa para el manejo de la parálisis laríngea en perros
El Stent laríngeo de silicona es una herramienta valiosa para el manejo de la parálisis laríngea en perros y para la estenosis laríngea como complicación posquirúrgica. La evidencia clínica publicada en una serie de casos muestra mejoría respiratoria significativa, técnica aprendible y un perfil de eventos esperables (tos, secreciones, halitosis, migración) que pueden manejarse con seguimiento adecuado. Si quieres conocer más a fondo, tienes adjunto el paper de la Dra. Cecilia Ricart.




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